Pastoral Universitaria

  • Pastoral Universitaria, un espacio
    de vida que da vida a la Universidad

    Por: Néstor Torres, Pbro.
    Capellán y Coordinador de Pastoral Universitaria



    Sin duda, son tiempos difíciles para todos, y la realidad de la enfermedad y la muerte campean por doquier, además de la compleja situación social de nuestro país.

    Docentes, alumnos, administrativos y familiares de muchos de los miembros de nuestra Universidad, lamentablemente han sido tocados de alguna manera por estas realidades. Solo Dios sabe por lo que cada uno, en el silencio del alma, ha pasado o está pasando. Dejamos hoy un sentido saludo a quienes en este momento pasan por algún dolor en particular, sea el que sea. Cuentan con nuestra oración.

    En estas circunstancias, una situación frecuente es la soledad, a veces, dura y cruda, acompañada de incertidumbre y cuanta cosa más. En momentos como estos cuanto bien hace la presencia de alguien, de una persona que te de una palabra amable, su escucha, una mano solidaria, así sean pequeños detalles que son al final vida, la que cuenta, aquella que necesitamos para estar en pie, para seguir. En este contexto, la Pastoral Universitaria es un regalo, un verdadero oasis, un espacio concreto para encontrar respiro, una voz de ánimo, unos hermanos del alma con rostro de amigos, cercanos, sinceros, solidarios, verdaderos compañeros de camino. Esto y más es Pastoral. Un espacio para todos, para el que lo requiera, para el que lo necesite o para quien simplemente quiera. Aquí buscamos activar en medio de este distanciamiento que nos ha enfriado el alma, la cultura del encuentro, de la que tanto habla el Papa Francisco, tan importante y esencial a cualquier ser humano.

    Bueno, y a propósito, el Papa Francisco, con motivo de los 70 años de la Universidad La Gran Colombia, nos envió un saludito, también al Liceo de la Universidad. El Papa en sus breves líneas, nos invita a intensificar los esfuerzos para que la formación humana y cristiana nos prepare, nos capacite, para seguir realizando nuestro apostolado, nuestra misión con la verdad y la fraternidad. Nos invita a ver siempre a Dios en los demás y a dar, además, testimonio de la alegría esperanzadora, propia del Evangelio, un ingrediente fundamental en nuestro tiempo. Invocando la protección de la Virgen María, Trono de la Sabiduría, el Papa Francisco nos da su bendición apostólica, que llega hasta ti.

    A esta bendición se suma la que tuvimos hace unas semanas, con la sorpresiva visita a Teleamiga, Canal de la Universidad, del señor arzobispo de Bogotá, Monseñor Luis José Rueda Aparicio, quien, con su característico corazón de pastor, humilde, sencillo, cercano, nos animó a seguir siendo canal de vida y esperanza para nuestra gente. La frescura y alegría de su palabra nos recuerda que no estamos solos, que somos una gran familia, llamada a ser testigos del resucitado, presencia viva y esperanzadora de renovación. Gracias Monseñor por su misión, gracias Santidad por su saludo, gracias a ti y a todos por su amor y servicio a la UGC, tu casa.