ACREDITACIÓN

OFICINA DE AUTOEVALUACIÓN Y ACREDITACIÓN 

La unidad de Acreditación es la oficina responsable de orientar y dinamizar el proceso de autoevaluación de la Facultad de Ciencias de la Educación en el marco de los lineamientos institucionales de acreditación que son dispuestos desde la Vicerrectoría Académica y la Oficina de Acreditación Institucional. La unidad de Acreditación, es transversal para toda la Facultad, puesto que su función básica se encuentra estrechamente relacionada con velar por la calidad académica y administrativa y el mejoramiento continuo.

La oficina de acreditación ha integrado un equipo de docentes conocedores de procesos de acreditación.

Funciones

•Orientar el Proceso de Autoevaluación de programas en la Facultad de Ciencias de la Educación.

•Contribuir la aplicación a nivel de programas de los instrumentos para la recolección de la información.

•Elaborar conjuntamente con los programas, el Informe de Autoevaluación.

•Elaborar conjuntamente con los programas, el Plan de Mejoramiento Institucional.

•Realizar conjuntamente con la Facultad, el seguimiento a los Planes de Mejoramiento que surjan del Proceso de Autoevaluación.

 

PROPÓSITOS DE ACREDITACIÓN

  • Propicia el mejoramiento de la calidad de nuestra educación.
  • Incentiva el desarrollo de la investigación en la academia.
  • Rinde cuentas ante la sociedad y el estado sobre el servicio educativo de nuestros programas.
  • Verifica el cumplimiento de los  propósitos misionales de nuestros programas en el marco de la constitución y la ley.

¿Qué son los Factores?

Para el proceso de acreditación de programas, los factores son los pilares para la valoración, vistos desde una perspectiva sistemática e interdependiente. Trabajan cuatro (4) dinámicas:

DIGA LO QUE HACE

HAGA LO QUE DICE

PRÚEBELO

MEJÓRELO 

 

¿Qué son los Características?

Hace referencia a las condiciones particulares de calidad que se aplican al programa según el factor evaluado. 

¿Qué son los Aspectos a Evaluar (indicadores)?

Para ser perceptible, hasta donde sea posible, el grado de calidad alcanzado se manifiesta en los diferentes aspectos a evaluar y se justifican mediante las evidencias de cumplimiento.

 

PROCESO DE AUTOEVALUACIÓN.

Ejercicio PERMANENTE de revisión, reconocimiento, reflexión e INTERVENCIÓN que desarrollan los programas o instituciones para valorar el desarrollo de sus funciones sustantivas en aras de consolidar la calidad en todos sus procesos. Toma como insumo los lineamientos CNA y Modelo Institucional de Acreditación.

a) La incorporación de profesores con altos niveles de cualificación y con modalidades de vinculación apropiadas, que lideren los procesos académicos. 

b) La investigación científica, tecnológica, humanística y artística en sintonía con el saber universal y con alta visibilidad. 

c) La formación integral de las personas hacia el desarrollo de la capacidad de abordar con responsabilidad ética, social y ambiental los retos de desarrollo endógeno y participar en la construcción de una sociedad más incluyente. 

d) La pertinencia y relevancia social que supone ambientes educativos más heterogéneos y flexibles, en perspectiva de responder adecuadamente a los requerimientos formativos y de investigación de los respectivos entornos. 

e) El seguimiento a egresados que permita validar el proceso formativo y un adecuado aporte al programa de sus experiencias profesionales. 

f) La generación de sistemas de gestión transparentes, eficaces y eficientes que garanticen los derechos y los deberes de las personas. 

g) La internacionalización, con todo lo que ello implica como movilidad de profesores y estudiantes, reconocimientos académicos trasnacionales, redes, alianzas multinacionales, publicaciones conjuntas, entre otras. 

h) Los procesos formativos flexibles e interdisciplinarios sustentados en un trabajo de créditos académicos y el desarrollo de competencias, especialmente actitudes, conocimientos, capacidades y habilidades. 

i) Los recursos físicos y financieros adecuados y suficientes. 

PROPÓSITOS DE AUTOEVALUACIÓN

Reconocer nuestras fortalezas y motivar el mejoramiento de nuestras debilidades.

Generar una cultura institucional de la evaluación permanente

Desarrollar un proceso de rendición de cuentas ante la sociedad y el estado.

Valorar el impacto social de nuestra facultad.

Obtener acreditación de nuestros programas académicos.